
Bayer, el gigante químico alemán, intenta vender para su cultivo comercial una variedad de arroz transgénico con resistencia herbicida. El arroz convencional y orgánico estarían en riesgo de contaminación genética y pasaría a estar bajo el control de las corporaciones multinacionales y los gobiernos.
El arroz es el alimento básico más importante del mundo y lo consume a diario más de la mitad de la población mundial. Ha crecido durante más de 10.000 años alrededor del globo y actualmente se cultiva en 113 países. El arroz también es ingrediente básico en una amplia variedad de comida procesada, desde los alimentos infantiles hasta los fideos. Pero todo esto está bajo amenaza si continúa la incursión de la ingeniería genética en los alimentos más valiosos.
Hoy en día el arroz transgénico sólo existe en campos de ensayo, pero podría entrar en el mercado alimentario si las compañías agroquímicas logran sus pretensiones con el apoyo de los gobiernos. La agricultura ecológica es la solución más segura ante la crisis alimentaria y los inminentes desastres que conlleva el cambio climático. Mantener el arroz en su estado natural no es sólo cuestión de la elección del consumidor o del medio ambiente, es mucho más importante que todo eso. Es un asunto de seguridad alimentaria global, derechos humanos y supervivencia.
Negocio arriesgado
El arroz LL62 producido por Bayer está genéticamente modificado (GM) para soportar altas dosis de glufosinato, un herbicida que se esparce sobre los campos de arroz para controlar un amplio abanico de malas hierbas. Bayer también es el fabricante de este herbicida con lo que sus ventas también engordarían. Esto pondría en riesgo a los consumidores y al medio ambiente, ya que el glufosinato está considerado altamente peligroso para los humanos y el entorno natural. Es por ello que una reciente legislación adoptada por la UE lo prohibirá en breve.
El arroz transgénico de Bayer tiene una composición nutricional diferente a la del arroz natural. Además, conlleva un alto riesgo de crear super-matojos mediante la transferencia genética a las malas hierbas asociadas. Los comerciantes y productores de arroz de todo el mundo se oponen al arroz genéticamente modificado debido al alto riesgo económico que implica. Y es que la industria arrocera internacional ya perdió $1.200 millones en 2006, cuando otra variedad de arroz GM creado por Bayer contaminó los suministros globales.
Razones contra los transgénicos:
En las próximas semanas, la Unión Europea decidirá si permite o no la entrada de este arroz GM para su comercialización y consumo. Si la UE aprueba la importación del arroz transgénico de Bayer, agricultores de todo el mundo podrían empezar pronto a plantar este cultivo manipulado con todas sus consecuencias.
Fuente: Greenpeace


Alerta internacional: arroz en riesgo

